Isabel, Diseño Industrial, Berlín

4 Jun

Isabel Berlin

Isabel es asturiana. Pero desde que nació allí en Villaviciosa hace 27 años, mucho ha llovido. Y es que Isabel vivió en Barcelona, donde estudió Diseño Industrial. Ha tenido estancias en Londres y Gales. Ha trabajado en ese tiempo para diferentes empresas. Y ahora, desde hace ya 1 año, vive, trabaja y disfruta de la ciudad de Berlín.

Aquí tenéis nuestra entrevista a Isabel

¿Cómo te llamas y dónde naciste?

Me llamo Isabel, tengo 27 años y nací en Villaviciosa, Asturias.

Explícanos cómo ha sido tu vida desde que decidiste qué estudiar (estudios, lugares, trabajos…)

Llegué a Barcelona a los 18 para estudiar diseño Industrial en la escuela Elisava. Durante la carrera hice prácticas con Curro Claret. Y aunque no hice un Erasmus, un verano me fui a Londres para mejorar mi Inglés mientras trabajaba en un italiano.

Mi primer empleo como diseñadora industrial fue en Emiliana Design Studio, hasta el 2008, año en que empezó la crisis… Mientras buscaba trabajo solicité una beca Leonardo y por suerte al cabo de unos meses me llamaron con una oferta para Gales, donde hice prácticas en un estudio de diseño gráfico (Bread & Butter design).

Desde allí iba enviando curriculums y a las pocas semanas de volver a Barcelona me cogieron en una agencia de diseño gráfico y packaging (Garrofe Brand&Pack) para la cual trabajé durante 2 años, hasta que me salió una oportunidad en el extranjero y volví a hacer las maletas.

¿Hace cuánto tiempo que vives en el extranjero?

Este mes hará un año que me mudé a Berlín.

¿De qué trabajas ahora y dónde?

Trabajo en el departamento de diseño de una empresa que se dedica a la distribución de baldosas y sanitarios, fundamentalmente. Actualmente está creciendo y ofrece un servicio completo, desde los materiales al interiorismo, enfocado sobretodo al cuarto de baño.

Yo me encargo de la parte gráfica, publicidad e imagen corporativa, pero también colaboro en proyectos de retail, así como en la selección de productos, etc. Aunque intento no perder de vista lo que realmente me gusta hacer, trato de adaptarme a las situaciones lo mejor que puedo y creo que ser flexible es importante hoy en día.

¿Cómo conseguiste este trabajo?

Por medio del boca a boca me enteré que estaban buscando a alguien. Para probar suerte envié el curriculum, portfolio y demás información. Les gustó, así que me llamaron para una entrevista en Berlín. En aquel momento yo estaba trabajando, pero las condiciones y la visión de futuro no eran muy esperanzadoras. Y para qué engañarnos, me apetecía mucho un cambio.

¿Qué recomendarías a una persona que quisiera tener una experiencia laboral en el extranjero?

Que se anime y que lo intente. Quedarse con las ganas es peor que hacerlo y que salga mal porque siempre se puede volver. Eso si, es fundamental informarse bien del lugar de destino. Los trámites necesarios, la cobertura médica, características del lugar, usos y costumbres.

En lo posible siempre es mejor tener un contacto previo con el lugar antes de tomar la decisión.

¿Qué es lo que más te gusta del sitio donde vives?

Tengo que decir que la primera vez que vine a Berlín no me gustó. Puede influir que era invierno, hacía un frío horrible y no había nadie por la calle. Así que me resultó una ciudad fría, en todos los aspectos. Sin embargo, la segunda vez que vine ya me gustó más y poco a poco le voy encontrando su punto. Algo que me encanta de Berlín es su ritmo relajado, es una ciudad tranquila, despejada y amplia. Nunca hay grandes aglomeraciones ni atascos, te puedes mover perfectamente en bici y a nada que te salgas del casco urbano estás en plena naturaleza, kilómetros de bosques y lagos. También me encantan los mercadillos o Flohmarkt que copan la ciudad los domingos. Te puedes tirar horas y horas revolviendo entre muebles de segunda mano, objetos curiosos de todo tipo, ropa…

¿Qué es lo que más echas de menos que nunca te hubieras imaginado?

Echo de menos muchas más cosas de las que nunca me habría imaginado, pero algo que noté muchísimo este invierno fue la falta de luz. Nunca pensé que me fuera a afectar tanto, pero supongo que después de vivir ocho años en Barcelona estaba muy mal acostumbrada.

2 comentarios to “Isabel, Diseño Industrial, Berlín”

  1. Ausländerina junio 4, 2013 a 21:18 #

    Lo de la falta de luz es algo increíble, el primer día de “sol” este año en Alemania, me empezaron a doler los ojos al mirar hacia la ventana y no caía por qué podía ser eso…. hasta que me di cuenta de que no estaba nublado y que había luz del día natural, y me cambió el humor del todo. Es como que te acostumbras a que no haya luz, y cuando la hay, te descolocas y te das cuenta de lo que te estaba faltando…

    • joseconde86 junio 6, 2013 a 11:13 #

      lo peor de todo es que al no ver el sol durante muchos meses, cuando llega el verano y vamos a la playa, acabamos como turistas langostinos, quemados el primer día ya que nuestra piel se ha olvidado del sol

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